Es difícil describir el momento cuando uno como padre o madre, descubre que … “mi hijo consume droga”…, es como un golpe seco en el mentón…, todo se derrumba, los sueños, los esfuerzos, las esperanzas, todo…la sensación de fracaso lo embarga todo…

Invaden la mente muchas preguntas, que antes ni imaginábamos poder hacerlas. Perderé a mi hijo para siempre?, se recuperará alguna vez?, cómo puedo lograr que él, o ella, acepte hacer tratamiento?

La desesperación va tomando cuerpo, cada vez más, ya que la conducta del chico, se va tornando mas dañina, tanto para si mismo, como para los que lo rodean, y no hay en él ninguna intención de cambiar, de retomar la vida tranquila y apacible de cuando era mas chico.

Como padres, ya no sabemos que hacer, que lugar buscar, quiero hacer algo concreto y correcto, pero no se con quien…