Hasta aquí que es lo que la sociedad, entendida también como la oferta médica o psicológica me ofrece.

“Si no hay voluntad por parte del paciente, no se puede hacer nada”…
“ Si el chico no quiere, no vale la pena hacer nada “…

“Llevalo a mi consultorio, allí veré que hago”

“Pedí un turno, tal vez lo puedas traer, yo te esperaré “…

Si lográs llevarlo al consultorio, luego lo traés al Centro de Día, o lo llevamos a un Internado en caso de ser grave su adicción, siempre y cuando tengamos su consentimiento…

En definitiva, tanto los padres, como los parientes, como la misma persona que consume sustancias pscicoactivas, no encuentran en ninguna parte la comprensión necesaria, ni tampoco la respuesta terapéutica que buscan…